Un vocabulario caducado:
El mundo del Cannabis en los últimos años ha estado desarrollándose y expandiéndose mucho y muy rápido. Pero no en todos sus frentes y si hay un tema muy importante y que todavía se ha quedado atrás es el vocabulario de nuestro sector. No obstante todos sepamos que existen miles de variedades que tienen morfología y efectos diferentes, seguimos categorizando esta planta en solo 3 tipos: Indica, Sativa y Híbridos.
Que sea a nivel profesional o doméstico, esta terminología ya no sirve para el uso que nos hace falta, o sea describir y entendernos sobre características químicas o morfológicas de la planta así que dejémosla atrás y concentrémonos en los detalles, que son la riqueza más grande de esta maravillosa planta.
Errores del pasado:
Los orígenes de esta confusión están escondidos en las raíces de la taxonomía, un paso fundamental fue en 1753, cuando Carl Linnaeus ha clasificado esta planta y en este momento él estaba al tanto de un único tipo de Cannabis: la variedad europea de cáñamo, que denomino como “Cannabis sativa”.
Fue solo 32 años más adelante, en 1785, Que Jean-Baptiste Lamarck publicó una descripción de una segunda especie de Cannabis, que debido a las diferencias en la morfología y probablemente debido a las orígenes de sus semillas la llamó Cannabis “indica”
Lo que estamos aprendiendo ahora sobre la etnobotánica del cannabis es que va más allá de esos dos tipos y existe una manera precisa de describir las características físicas de las plantas a través de la taxonomía horticultural.
¿Porque “indica” y “sativa”?
Desde el amanecer de la taxonomía, los nombres cientificos se asignaban según alguna particularidad que la planta tenía y a veces podía ser el uso que los seres humanos les daban. Desde aquí, aquellas plantas que se usaban como para hacer papel, cuerdas, aparejos, lienzo, ropa, pinturas etc., se le daba el sufijo “sativa”, que viene del Latin “sembrar” o “plantar”, indicando que era una planta útil para el jardín. Muchas variedades de uso comun se denominaron “sativa”, incluso la lechuga (Lactuca sativa), la avena (avena sativa), los guisantes (pisum sativum), el arroz (Oryza Sativa), al Ajo (Allium Sativum) y muchas más.
Otra particularidad según la cual los científicos solían asignar nombres era su proveniencia de origen, resultando que, por el cannabis y muchos otros productos provenientes de Asia utilizaron el término “Indica” como para el Cedro del Himalaya (Cedrus indica), el agracejo (Berberis indica) y muchos más. En el caso del Cannabis lo que resulta confuso es que existen todo tipos de cannabis en la India, y la morfología de las hojas no cuenta toda la historia.
Confusión Moderna
Lo que hemos estado llamando “Sativa” durante años es, de hecho, una planta de uso medicinal con Hoja Estrecha (NLD-narrow leaf drug), y “Indica” es una planta de uso medicinal de Hoja Ancha (BLD-broad leaf drug), que contiene compuestos psicoactivos de THC.
Mientras que el Cáñamo de Hoja Estrecha (NLH-narrow leaf hemp) y el Cáñamo de Hoja Ancha (BLH-broad leaf hemp) no contienen THC y sus principales usos reconocidos son industriales.
Lo que realmente queremos decir con “Indica” es que la planta proviene del norte y son variedades de floración corta con cogollos que son densos para protegerse del frío que están acostumbradas a pasar.
Mientras lo que falsamente llamamos “sativa” son las variedades ecuatoriales o tropicales. Que crecen más altas debido también a las temporadas más largas y producen cogollos esponjosos que permiten el flujo de aire para evitar la acumulación de humedad y la subida de temperaturas.
Porque, de hecho, en India, debido a su ubicación en la Tierra, se encuentran tanto plantas compactas con hojas cortas como variedades altas y de hojas estrechas. Si vas al norte de la India, a lo largo de las montañas del Hindú Kush, encontrarás las típicas plantas bajas, frondosas y de hojas anchas, lo que normalmente llamamos “Indica”. Mientras viajando a la península tropical del sur verás variedades medicinales de hojas estrechas, que erróneamente llamaríamos “sativa”, pero que nunca han salido de esa área y se han criado principalmente por sus propiedades medicinales o uso recreativo.
La “sativa” original es la variedad europea de cáñamo industrial, prácticamente carente de cannabinoides y cultivada principalmente por su biomasa y semillas. Todo lo demás tiene “Indica” mezclado para obtener los cannabinoides que deseamos al consumirlo, lo cual también se aplica a las variedades ricas en CBD, que son plantas de tipo medicinal.
¡El efecto no depende de la forma de las hojas!
Otra idea errónea a la que estamos acostumbrados es que la estructura de la planta o de su hoja dicta cómo te afectará cuando la consumes. En realidad, son los terpenos, o sea los compuestos químicos de sabor y olor, los que más influyen en el tipo de efecto final. Puede haber también variaciones según el momento de la cosecha, al igual que el secado, el curado y si pasa por algún tipo de procesamiento, ya que, desde el principio de la fase de floración en adelante, todo se trata de preservar los terpenos.
Esto también significa que los números que somos acostumbrados a ver como, por ejemplo, “40% indica-60% Sativa” son en realidad pura fantasía y no hay ninguna prueba real de estos números a parte de una elección personal.
¿Strain? ¿Hablas de bacterias?
Otra palabra que se ha difundido, pero sin tener la base científica correcta es “strain”. Que proviene de la microbiología y describe una variante o subtipo genético de una bacteria, hongo o virus. Dado que no estamos hablando de ninguno de estos, nuestra comunicación sobre la horticultura debe ser coherente. “Cultivar” es el término correcto, ya que se define por el fenotipo contra el genotipo. “Variedad” o “cruce” son términos aún mejores que “strain”, ya que describen lo que ocurrió, pero a veces son menos específicos. Por ejemplo cuando germinas semillas de una cierta variedad, esas plántulas serán cada una su propio cultivar.
Para terminar, os dejo una reflexión: Estamos en una época de cambios muy grandes y rápidos, sobre todo en el “mundo del Cannabis” y cada paso que se hace ahora hace parte de las fundamentas de cómo será este mundo en futuro y creo que todos nosotros tenemos la responsabilidad de hacer que se desarrolle de la manera más clara. Así que dejemos de lado “sativa y indica”, así como dejamos atrás palabras como “marihuana”. Dejemos de decir “strains” porque no estamos fumando bacterias, y además, aprender las nomenclaturas botánicas correctas nos abre las puertas hacia miles de secretos sobre la historia de la relación del ser humano con las plantas.
Delta Botanics.